"Solo existo en la medida en que existo para otros, y en última instancia ser es amar" (Enmanuel Mounier)
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martes, 18 de octubre de 2011

198. Comienzo Curso 2011-12

El pasado miércoles 12 de Octubre, nos reunimos la comunidad en la Parroquia Santísima Trinidad para planificar el curso.

Comenzamos con una oración basada en la grabación de parte de la intervención del grupo Ixcís en la Noche Talithakum. Aquí puede escucharse esta grabación, de unos 14 minutos, y también descargarse tanto el audio como las letras con los acordes.

ORACION CON IXCIS:


LETRA Y ACORDES:


A continuación trabajamos el calendario, a partir de la propuesta de Calendario Parroquial del Consejo Pastoral. Dejo abajo una imagen escaneada del primer trimestre del calendario parroquial. Pero las fechas definitivas, junto con las nuestras propias, figuran en la Agenda o en el Calendario que aparece abajo del todo. También pongo la hoja con el Objetivo Parroquial para este curso. Como aspecto a destacar, este curso tenemos visita pastoral de nuestro obispo a la parroquia y al arciprestazgo, a finales de Febrero (ver calendario).


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miércoles, 3 de febrero de 2010

189. La Cruz de los Jóvenes en Satri

El martes de la semana pasada estuvimos, junto con otras comunidades y el resto de la gran comunidad parroquial, apoyando la Vigilia de Oración que organizaron en Satri la comunidad En Camino y el Grupo de Jóvenes con motivo del paso por la parroquia de la Cruz de los Jóvenes.

Fue un rato de oración y reflexión precioso, intenso y estupendamente llevado, con motivaciones profundas y gestos llenos de contenido... ¡Gracias por vuestro fabuloso trabajo!

Nosotros apoyamos de diferentes formas, desde el Coro, ayudando en la acogida, y participando en el pequeño gesto de las comunidades, que consistió en leer un breve texto dirigido a los jóvenes de Satri, a modo de "legado". Nuestro texto, que leyó Alba, fue éste:

"Queridos jóvenes: seguir a Jesús nos lleva a momentos emotivos e intensos como esta vigilia.
Cuando os lleguen experiencias de crisis, de dolor o de sinsentido aprended a hacer silencio a su lado y respaldaos en vuestra comunidad... esto nos sigue ayudando mucho a nosotros en nuestro camino de fe."
Aquí debajo pongo sólo una foto, pero en el blog de Comunidades Satri hay muchas más (cortesía de Pepón y de Angela Mª), repartidas en varias entradas, y cuando tenga tiempo subiré también algún video a Youtube. (ya están subidos)

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lunes, 1 de junio de 2009

173. Ven, Espíritu Santo

Ven Espíritu Santo. Despierta nuestra fe débil, pequeña y vacilante. Enséñanos a vivir confiando en el amor insondable de Dios nuestro Padre a todos sus hijos e hijas, estén dentro o fuera de tu Iglesia. Si se apaga esta fe en nuestros corazones, pronto morirá también en nuestras comunidades e iglesias.

Ven Espíritu Santo. Haz que Jesús ocupe el centro de tu Iglesia. Que nada ni nadie lo suplante ni oscurezca. No vivas entre nosotros sin atraernos hacia su Evangelio y sin convertirnos a su seguimiento. Que no huyamos de su Palabra, ni nos desviemos de su mandato del amor. Que no se pierda en el mundo su memoria.

Ven Espíritu Santo. Abre nuestros oídos para escuchar tus llamadas, las que nos llegan hoy, desde los interrogantes, sufrimientos, conflictos y contradicciones de los hombres y mujeres de nuestros días. Haznos vivir abiertos a tu poder para engendrar la fe nueva que necesita esta sociedad nueva. Que, en tu Iglesia, vivamos más atentos a lo que nace que a lo que muere, con el corazón sostenido por la esperanza y no minado por la nostalgia.

Ven Espíritu Santo y purifica el corazón de tu Iglesia. Pon verdad entre nosotros. Enséñanos a reconocer nuestros pecados y limitaciones. Recuérdanos que somos como todos: frágiles, mediocres y pecadores. Libéranos de nuestra arrogancia y falsa seguridad. Haz que aprendamos a caminar entre los hombres con más verdad y humildad.

Ven Espíritu Santo. Enséñanos a mirar de manera nueva la vida, el mundo y, sobre todo, a las personas. Que aprendamos a mirar como Jesús miraba a los que sufren, los que lloran, los que caen, los que viven solos y olvidados. Si cambia nuestra mirada, cambiará también el corazón y el rostro de tu Iglesia. Los discípulos de Jesús irradiaremos mejor su cercanía, su comprensión y solidaridad hacia los más necesitados. Nos pareceremos más a nuestro Maestro y Señor.

Ven Espíritu Santo. Haz de nosotros una Iglesia de puertas abiertas, corazón compasivo y esperanza contagiosa. Que nada ni nadie nos distraiga o desvíe del proyecto de Jesús: hacer un mundo más justo y digno, más amable y dichoso, abriendo caminos al reino de Dios.

José Antonio Pagola

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viernes, 13 de febrero de 2009

154. Estamos rezando...

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jueves, 12 de febrero de 2009

153. Oración con Pentecostés

Hace unos días (un par de semanas ya) tuvimos la suerte de compartir una oración las comunidades de Montpellier y Pentecostés, en la capilla de Satri. Por si acaso Javi no lo ha leído en el blog de Comunidades Satri, lo pongo también aquí.
Pentecostés había preparado la oración, en la que partimos de un texto de Pablo de la 1ª carta a los Corintios, que copio a continuación:

"Os conjuro, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a que tengáis todos un mismo hablar, y no haya entre vosotros divisiones; antes bien, estéis unidos en una misma mentalidad y un mismo juicio. Porque, hermanos míos, estoy informado de vosotros, por los de Cloe, que existen discordias entre vosotros. Me refiero a que cada uno de vosotros dice: «Yo soy de Pablo», «Yo de Apolo», «Yo de Cefas», «Yo de Cristo». ¿Esta dividido Cristo? ¿Acaso fue Pablo crucificado por vosotros? ¿O habéis sido bautizados en el nombre de Pablo?"

Estuvimos juntos casi una hora, rezando y compartiendo. Echamos de menos a algunos ausentes, pero disfrutamos mucho de la presencia de Pilar, un regalo para todos.

Como olvidamos hacer alguna foto, he ilustrado este breve comentario con un par de fotos de la oración que ya compartimos el año pasado.

Un abrazo a todos.

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viernes, 23 de enero de 2009

148. Cambios organizativos

En la última reunión decidimos modificar nuestra planificación. Como nos echamos mucho de menos, vamos a volver a las reuniones semanales.
Sin embargo, lo haremos de una forma distinta a otros años:

  • Las reuniones serán los miércoles y se realizarán, alternativamente, en Satri y en casa de Jaime (para que se vaya iniciando en esto).
  • Un miércoles, reunión de "trabajo" en Satri: comienzo a las 20:30, al menos en 1ª convocatoria para poder empezar de verdad con una breve oración a las 21:00. Luego trabajamos lo que haya planificado.
  • Al siguiente miércoles, reunión en casa de Jaime a las 21:00: para disfrutar de una buena oración en comunidad, y compartir lo que surja.
No hace falta que os diga que... ¡estoy encantado!

De todos modos, la próxima reunión será la oración compartida con Pentecostés, en Satri, el próximo Martes 27 de Enero, a las 20:30.

IMPORTANTE: En cuanto tengamos Bego y yo planificado el trimestre con todas las fechas que comentamos en la reunión de ayer, lo pasaremos a la Agenda de arriba y al Calendario de abajo, que podéis imprimir directamente mes a mes con todo lo planificado, como antes hacíamos en fotocopias. Si tenéis en impresora en color, os saldrán en colores diferentes los eventos de Montpellier, Encomún y Satri.

Y ya que estamos, os animo una vez más a que sigáis el blog Comunidades SATRI (y si queréis os suscribáis) . Para facilitároslo, he puesto un feed desde este blog como el que había de Encomún. de este modo aparecen las cinco últimas entradas publicadas en cada uno de estos blogs (aunque la mayoría las publico yo, intento no repetirme...).
La última entrada con los accesos a los pliegos de Vida Nueva dedicados a la catequesis de adultos en la parroquia os puede ser de mucho interés a algunos, creo.

Besos.

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martes, 2 de diciembre de 2008

139. Teleoración martes 2 de Diciembre










Teleoración: Segunda realidad mesiánica: el Mesías que viene

Isaías 11,1-10 Sobre él se posará el espíritu del Señor

Aquel día, brotará un renuevo del tronco de Jesé, y de su raíz florecerá un vástago. Sobre él se posará el espíritu del Señor: espíritu de prudencia y sabiduría, espíritu de consejo y valentía, espíritu de ciencia y temor del Señor. Le inspirará el temor del Señor.
No juzgará por apariencias ni sentenciará sólo de oídas; juzgará a los pobres con justicia, con rectitud a los desamparados. Herirá al violento con la vara de su boca, y al malvado con el aliento de sus labios. La justicia será cinturón de sus lomos, y la lealtad, cinturón de sus caderas.
Habitará el lobo con el cordero, la pantera se tumbará con el cabrito, el novillo y el león pacerán juntos: un muchacho pequeño los pastorea. La vaca pastará con el oso, sus crías se tumbarán juntas; el león comerá paja con el buey. El niño jugará en la hura del áspid, la criatura meterá la mano en el escondrijo de la serpiente. No harán daño ni estrago por todo mi monte santo: porque está lleno el país de ciencia del Señor, como las aguas colman el mar. Aquel día, la raíz de Jesé se erguirá como enseña de los pueblos: la buscarán los gentiles, y será gloriosa su morada.


Lucas 10,21-24 Jesús, se llenó de la alegría del Espíritu Santo

En aquel tiempo, lleno de la alegría del Espíritu Santo, exclamó Jesús: "Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos, y las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, porque así te ha parecido bien. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo, sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiere revelar."
Y volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte: "¡Dichosos los ojos que ven lo que vosotros veis! Porque os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que veis vosotros, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron."



¿Se imagina Usted el hermoso espectáculo de una vaca y una osa que se vuelven comadres o del lobo y el cordero que, después de larga enemistad, llegan a ser amigos?

La visión profética de Isaías, que leemos hoy, tiene la osadía de ver el mundo así: a los viejos enemigos, de los cuales alguna vez pensamos que jamás llegarían a cambiar de actitud, de repente los vemos hacerse amigos, aprendiendo una sana y fructífera convivencia. Es el sueño de la reconciliación, de la paz definitiva, de la humanidad querida por Dios.

Este sueño lo realiza el Mesías: “Saldrá una rama del tronco de Jesé” (11,1). En él retoña ―después de largo tiempo de aridez por el invierno o quizás por una tremenda sequía―, como un árbol, una nueva humanidad. En el Mesías, Dios retoma desde la raíz su proyecto sobre el mundo. ¡Su venida nos devuelve la esperanza del fin de las guerras e inaugura el nuevo proyecto de humanidad!

¿Cómo podremos contemplar la venida? Sigamos el hilo de la profecía isaiánica:

El v.9 nos da una pista que conecta muy bien con la invitación que recibimos ayer para subir al Monte Sión: “Nadie hará daño, nadie hará mal en todo mi monte santo” (11,9). Desde el monte consagrado por la presencia de Dios, en comunión con Él, se ve cómo hace surgir el mundo nuevo que a veces no conseguimos vislumbrar.

Subiendo junto con el profeta Isaías contemplamos asombrados este espectáculo:
  • sobre la tierra semiárida de Palestina el paisaje vegetal, cósmico y humano se transforma: primero un tronco retoña (11,1),
  • luego soplan los vientos desde los cuatro puntos cardinales; éstos ya no pasan derecho sobre el árbol sino que se posan sobre el retoño comunicándole su vitalidad (11,2),
  • con esta fuerza el retoño se levanta y le hace justicia a los pobres de la tierra (11,3-5),
  • entonces la justicia genera paz y reconciliación entre los irreconciliables de la tierra (11,6-9),
  • finalmente, el retoño (que es el Mesías) ―y no sólo el monte Sión― se vuelve estandarte que responde a las búsquedas de todos los hombres de la tierra (11,10).

Detengámonos en cada uno de estos cuadros:

1. Del tronco de Jesé brota un retoño (11,1)

La promesa de Dios vivifica la cepa de la historia de la salvación. Los orígenes del Mesías descendiente de David son humildes, pero hay que ver en él la obra de Dios. El viejo árbol no ha muerto, la savia ―la fuerza de la vida― es perenne, aun cuando no se note, ella siempre ha estado ahí y Dios la vuelve a manifestar.

2. Los cuatro vientos de la tierra se posan sobre el retoño de David (11,2)

Los vientos simbolizan el Espíritu de Dios que unge al Mesías. Se trata del Espíritu que hizo posible la creación (ver Génesis 1,1-2) y que suscitó líderes para Israel (ver Números 11).

Su don es cuádruple, número que hace referencia a una realidad completa:

  • es el mismo Espíritu del Señor;
  • es Espíritu de sabiduría e inteligencia: éste le da al Mesías la capacidad de percibir la realidad como Dios la ve, con mirada de justicia y de verdad; esto es lo primero que necesita un líder;
  • es Espíritu de prudencia y valentía: se trata del criterio para el buen gobierno y del valor para emprender grandes acciones que implica su alta responsabilidad, ya que no es suficiente ver lo que hay que hacer sino que es necesario, ante todo, ponerse en acción sacando adelante los proyectos;
  • es Espíritu de conocimiento y temor del Señor: el líder obra con una actitud de humildad profunda ante Dios, porque es el Señor quien verdaderamente lo sabe y lo puede todo.

3. Surge en medio del pueblo un líder íntegro y justo (11,3-5)

Cuando entra en acción, el Mesías se pone del lado del desprotegido, de aquél a quien les son negados sus derechos. Su criterio de juicio no son las habladurías. Él, con la fuerza de su palabra pondrá en evidencia al culpable y hará justicia poniendo en su sitio a los que hacen imposible la paz, los que siempre están generando división y discriminación porque actúan según sus intereses. Una vez que lo logra, se reviste solemnemente con las insignias reales de la justicia (“Justicia será el ceñidor de su cintura”) y la verdad (“Verdad será el cinturón de sus flancos”).

4. La no-violencia se convierte en un estilo de vida dinámico en el que se tejen relaciones constructivas entre los antiguos y ancestrales enemigos (11,6-9)

Este nuevo estilo de vida, que ya no depende del impulso natural de venganza o de dominio sobre el otro sino de una fuerza interna que lleva respetar y amar promoviendo la vida, se simboliza en la reconciliación de los animales salvajes con los animales domésticos:

  • Los animales depredadores están dispuestos a cambiar de dieta con tal de no hacer daño.
  • En medio de ellos el hombre ―cuya vida está siempre amenazada por los animales salvajes― aparece como un niño débil e indefenso ante quien las fieras, e incluso la más indomesticable de todas, la serpiente, se vuelven mansas y comparten con confianza sus espacios como en un juego infantil.

Sin cambiar su ubicación en la montaña, finalmente la profecía amplía progresivamente la visión, como cuando se contempla la amplitud de un océano, para anunciar la reconciliación del mundo: entre los animales salvajes, entre los a veces no menos salvajes que son los hombres, y finalmente entre los hombres y Dios: “Nadie hará daño, nadie hará mal... porque la tierra estará llena del conocimiento de Yahveh” (11,9).

5. En el centro de toda esta obra está el Mesías, la “bandera” que buscan los pueblos (11,10)

La profecía no pierde de vista la persona del Mesías, la “raíz de Jesé”. Él aparece visible como una “bandera”. En una bella trasposición de símbolos, la “raíz” aparece también como “bandera” militar, expresión de su vigor y anuncio de su victoria sobre el mal. Junto al Mesías los pueblos no combaten entre sí sino que se unen a la única batalla que vale la pena librar unidos: la promoción de la vida y la fraternidad.

También al final, la profecía nos hace ver cómo los paganos que buscaban a Dios en lo alto del monte Sión (ver la lectura de ayer), ahora lo buscan de manera concreta en la “raíz de Jesé”, el sucesor de David.

La “morada gloriosa” del Mesías, es el punto de encuentro de todas las naciones buscadoras de Dios y su justicia. En esta “morada” hay paz y descanso, porque sólo en Él encuentran reposo, esto es, tienen su realización y plenitud todos los proyectos humanos.

Y la profecía se realiza en Jesús (Lc 10,21-24)

JESÚS es el MESÍAS que realiza lo anunciado por el profeta. Lo reconocemos por un detalle: como nos enseña hoy el Evangelio de Lucas, sobre él se posa el Espíritu Santo con el don del gozo (10,21) y del conocimiento de Dios (10,22). Los pequeños en su sencillez se abren ante la Palabra que trasmite el “conocimiento” de “quién es el Padre” y “quién es el Hijo”, la cual les llega por boca de los predicadores. En la Buena Nueva de Jesús se realiza lo que el profeta Isaías anunció pero no vio y lo que los gobernantes de la tierra quisieron lograr pero no consiguieron.

Al ver el éxito de los 72 discípulos enviados a predicar, Jesús se llena de alegría y agradece al Padre por la manera como obra el plan de Dios entre la gente sencilla. Son los sencillos quienes han dado el salto de calidad humana y se han valorado a sí mismos y a los demás como seres humanos, reconociendo a Jesús en toda su dimensión.
Es precisamente la gente sencilla la que descubre ayer y hoy que es capaz de transformar las cosas y construir el reino aquí y ahora, y es justamente por eso que Jesús trata de “felices” a los sencillos, porque han podido dimensionar desde su sencillez la grandeza del plan de Dios.
También Jesús proclama una vez más la común-unión entre él y el Padre, pues nadie conoce al Padre si no es a través de su Hijo y a quien El lo quiera revelar.
El Señor nos invita hoy a esforzarnos por tener un corazón sencillo, para poder aprender a valorar la sabiduría de los más “pequeños”, reconocer en todas las personas a nuestros verdaderos hermanos y hermanas, y en ellos ver la cara amorosa del Padre.
Nos caben dos preguntas: ¿Cómo podemos hacer realidad esto en nuestra sociedad? ¿Tenemos que descartar a los sabios e inteligentes, a reyes y profetas?

Cultivemos la semilla de la Palabra en lo profundo del corazón:

La segunda realidad mesiánica es la de la persona del Mesías. En él todo renace desde la raíz y todas las realidades humanas se ordenan en función del proyecto de vida ―en un ámbito de hermandad― propuesto por Dios. El camino de la reconciliación que le devuelve al mundo su vitalidad para crecer juntos comienza con el “conocimiento del Señor” que trae el Mesías.

  1. ¿Qué me dicen los cinco pasos de la profecía de Isaías? ¿Cómo se relacionan con el despertar, en lo más profundo de mí, de las esperanzas marchitas?
  2. ¿Qué retrato hace la profecía de la realidad que estamos viviendo a nivel nacional e internacional?
  3. ¿Qué relaciones están rotas en mi vida? ¿Tengo interés por restablecer las relaciones difíciles en este tiempo de Adviento y Navidad? ¿Cuál es el punto de partida que propone la profecía?
  4. ¿En este árbol del mundo qué ramas se han marchitado? ¿Cuál es la buena noticia que anuncia la promesa profética y de qué manera Jesús la lleva a cabo?

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martes, 18 de noviembre de 2008

137. Teleoración martes 18 de Noviembre

Este martes yo estaré en la Coordinadora de Comunidades, y Bego cuidando de Luisete hasta que venga Antonio. De modo que, si os animáis a rezar en comunidad con este precioso texto, tendrá que ser "teleoración" al cien por cien. Besos.



Teleroación: El encuentro de Jesús con Zaqueo

Lucas 19,1-10
“El hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido”

En aquel tiempo entró Jesús en Jericó y atravesaba la ciudad. Un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de distinguir quién era Jesús, pero la gente se lo impedía, porque era bajo de estatura. Corrió más adelante y se subió en una higuera para verlo, porque tenía que pasar por allí.
Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y dijo: "Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa".

El bajó en seguida, y lo recibió muy contento. Al ver esto, todos murmuraban diciendo: "Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador". Pero Zaqueo se puso en pie, y dijo al Señor: "Mira, la mitad de mis bienes, Señor, se la doy a los pobres; y si de alguno me he aprovechado, le restituiré cuatro veces más".
Jesús le contestó: "Hoy ha sido la salvación de esta casa; también éste es hijo de Abrahán. Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido".

Del encuentro vivo de Jesús con el ciego que estaba a la entrada de Jericó, pasamos hoy a otro encuentro famoso que se realiza ya dentro de la ciudad: el encuentro con Zaqueo. Pasamos del encuentro con un mendigo al encuentro con un rico. En ambos casos asistimos a una catequesis sobre lo que es una experiencia de salvación.

Veamos primero la persona de Zaqueo. Hay personas que a veces clasificamos como “difíciles” en la evangelización. Son personas “duras” para convertirse. Zaqueo parece ser una de ellas. Él llena todos los requisitos:
  1. Es publicano (baste recordar 15,1-2), inclusivo es el jefe de ellos. No olvidemos que Jericó está en un lugar estratégico, es ciudad de frontera, donde debía haber una oficina de aduana para cobrar los impuestos de los mercaderes por el tránsito de la región de Judea hasta la región de Perea (al otro lado del Jordán).
  2. Es rico, Jesús ya había dicho un poco antes: “¡Qué difícil es que los que tienen riquezas entren en el Reino de Dios!” (18,24).
  3. Es un “pecador”, dice la gente en el v.7. La gente lo tiene “fichado”, sus malas acciones (sus injusticias y extorsiones) parecen ser conocidas por “todos” (como dice expresamente el texto).
  4. En el momento de su conversión él no excluye haya podido ser deshonesto (v.8).
  5. El mismo Jesús se refiere a él como uno que “estaba perdido” (v.10).

El relato de la conversión de Zaqueo es una demostración del poder de Dios para cambiar los corazones duros, de manera que ellos puedan gustar también de la salvación. Bien dijo Jesús: “Lo imposible para los hombres, es posible para Dios” (18,27).

¿Cómo sucede el encuentro con Jesús que le transformó la vida?

Zaqueo quiere ver, montado desde un sicómoro, a Jesús. El texto dice que “trataba de ver quién era Jesús” (v.3), lo cual nos recuerda también la actitud de otro hombre poderoso, Herodes, cuando supo acerca de Jesús (ver Lc 9,9). Lo que llama la atención no es el improvisado balcón que supliría su baja estatura sino su profundo interés por Jesús. Para Zaqueo no es suficiente “escuchar” acerca de Jesús sino dar un nuevo paso hacia delante en el conocimiento de Él: el verlo.

Zaqueo recibe a Jesús con alegría. Pero es Jesús quien “ve” a Zaqueo y le pide hospedaje. Es normal que Zaqueo lo haga “con alegría”, porque el hecho le da importancia. Esta valoración por parte Jesús, que es un signo de su misericordia, es salvífica porque rescata lo mejor que hay en su corazón. Por eso su “alegría” es la “alegría de la salvación” que ya comienza a experimentar. Y como sucedió con la historia del ciego: no es suficiente ver pasar al Señor, lo importante es estar con Él, entrar en relación estrecha con Él en el gozo festivo de la mesa.

Zaqueo se comporta públicamente como un hombre según el Evangelio. A la “alegría” le sigue otro indicador de salvación: la generosidad. Él dice: “Daré la mitad de mis bienes a los pobres; y si en algo defraudé a alguien, le devolveré el cuádruplo” (v.9). Desde el comienzo del Evangelio, en la predicación de Juan Bautista, se había dicho que la conversión no era cuestión de labios para fuera sino gestos de beneficencia (ver 3,12-13). Zaqueo ahora tiene el corazón del Evangelio (“dad y se os dará”, 6,38; “Dad en limosna lo que tenéis, y así todas las cosas serán puras para vosotros”, 11,41).

Jesús concluye diciendo “Hoy ha llegado la salvación a esta casa” (v.9ª). Es el “hoy” de la salvación que fue anunciada en Lc 4,21. Entonces Zaqueo es acogido como miembro pleno de la comunidad: “También éste es hijo de Abraham” (v.9b).

“El Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido” (v.10). El encuentro de Jesús con Zaqueo ha sido como el pastor con la oveja perdida, que estaba descarriada, herida, maltratada (como lo ilustra Ezequiel 34,16). Una historia cargada de profundas emociones que nos sobrecoge también a nosotros hoy.


Para cultivar la semilla de la Palabra en la vida cotidiana:
  1. ¿Cómo fue el itinerario del encuentro de Jesús con Zaqueo?
  2. ¿En qué se nota el giro de la conversión que ocurre en Zaqueo?
  3. ¿Qué me enseña este texto para una trabajo de evangelización urbana en las Jericó de hoy?

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domingo, 9 de noviembre de 2008

134. Donde Tú quieras...

Os pongo aquí este hermoso vídeo, que he tomado del blog de VivirFi (espacio de las CVX y las Hijas de Jesús "jesuitinas"), y que podéis aprovechar para unos minutos de oración.

Tantas veces nos obcecamos en ser los amos de nuestro destino, somos tan celosos de nuestras metas y objetivos, y nos resulta tan fácil usar nuestros miedos como excusa... A mí me ha movido esta contemplación, me ha hecho plantearme lo terco y cobarde que soy, y lo difícil que me resulta abandonarme confiado al Padre, dejarme conducir por su mano a donde quiera llevarme, estar realmente disponible para seguir su llamada.

Si podéis, vedlo a toda pantalla y escuchadlo con auriculares.
Besos.

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miércoles, 5 de noviembre de 2008

132. "Sólo por hoy..." (decálogo de la serenidad)

Me ha gustado mucho este decálogo de Angelo Roncalli que he recogido de la web de Emaús. Quizás solamos todos pecar de exceso de planes a largo plazo. Este "sólo por hoy" me sugiere que a veces es más inteligente plantearnos horizontes más próximos, metas tal vez menos ambiciosas... aunque sólo lo sean en apariencia.

Decálogo de la serenidad (Juan XXIII)


1. Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de mi vida todo de una vez.

2. Sólo por hoy tendré el máximo cuidado de mi aspecto: cortés en mis maneras; no criticaré a nadie y no pretenderé mejorar o disciplinar a nadie sino a mí mismo.

3. Sólo por hoy seré feliz en la certeza de que he sido creado para la felicidad, no sólo en el otro mundo, sino en éste también.

4. Sólo por hoy me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que las circunstancias se adapten a mis deseos.

5. Sólo por hoy dedicaré diez minutos de mi tiempo a una buena lectura, recordando que, como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, así la buena lectura es necesaria para la vida del alma.

6. Sólo por hoy haré una buena acción, y no lo diré a nadie.

7. Sólo por hoy haré por lo menos una cosa que no deseo hacer y, si no me sintiera ofendido en mis sentimientos, procuraré que nadie se entere.

8. Sólo por hoy me haré un programa detallado. Quizá no lo cumpliré cabalmente, pero lo redactaré. Y me guardaré de dos calamidades: la prisa y la indecisión.

9. Sólo por hoy creeré firmemente –aunque las circunstancias demuestren lo contrario- que la buena providencia de Dios se ocupa de mí como si nadie más existiera en el mundo.

10. Sólo por hoy no tendré temores. De manera particular no tendré miedo a gozar de lo que es bello y de creer en la bondad.

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lunes, 3 de noviembre de 2008

130. Teleoración con Monseñor Romero

Para la teleoración de esta semana hemos decidido aprovechar el estupendo (y provocativo) material que se utilizó para la oración de la última reunión de la Coordinadora de Encomún.
Es una mezcla de un texto de Lucas (el Evangelio de ese día) con reflexiones de Monseñor Romero. Lo he copiado a continuación, pero si queréis imprimirlo lo podéis hacer más fácilmente descargando el documento pdf aquí: Oración.

También señalar que a instancias de Javi (hay partido el martes) hemos decidido "trasladar" la teleoración al miércoles 5. Bego y yo os mandaremos un correo confirmando si vamos a estar en Satri, por si alguno queréis reuniros con nosotros no sólo virtualmente. La parte de "puesta en común", para los que os unáis de forma virtual, podría ser por email si os apatece...


Lucas 12, 48-53

49 Fuego he venido a lanzar a la tierra, y ¡cómo deseo que hubiese prendido ya!

Aun cuando se nos llame locos, aún cuando se nos llame subversivos, comunistas y todos los calificativos que se nos dicen, sabemos que no hacemos más que predicar el testimonio subversivo de las bienaventuranzas, que le han dado vuelta a todo para proclamar bienaventurados a los pobres, bienaventurados a los sedientos de justicia, bienaventurados a los que sufren.
11 DE MAYO DE 1978


50 Pero tengo que ser sumergido por las aguas y no veo la hora de que eso se cumpla.

Una Iglesia que no sufre persecución, sino que está disfrutando los privilegios y el apoyo de las cosas de la tierra -¡tenga miedo!- no es la verdadera Iglesia de Jesucristo.
11 DE MARZO DE 1979


51 ¿Pensáis que he venido a traer paz a la tierra? Os digo que paz no, sino división.

Una religión de misa dominical pero de semanas injustas no gusta al Señor. Una religión de mucho rezo pero con hipocresías en el corazón no es cristiana. Una Iglesia que se instalara sólo para estar bien, para tener mucho dinero, mucha comodidad, pero que olvidara el reclamo de las injusticias, no sería la verdadera Iglesia de nuestro divino Redentor.
4 DE DICIEMBRE DE 1977


No nos cansemos de denunciar la idolatría de la riqueza, que hace consistir la verdadera grandeza del hombre en tener y olvida que la verdadera grandeza es ser. No vale el hombre por lo que tiene, sino por lo que es.
4 DE NOVIEMBRE DE 1979


52 Porque, de ahora en adelante, una familia de cinco estará dividida: tres contra dos y dos contra tres; 53 se dividirá padre contra hijo e hijo contra padre, madre contra hija e hija contra madre, la suegra contra su nuera y la nuera contra la suegra (Miq 7,3).

No es un prestigio para la Iglesia estar a bien con los poderosos. Éste es el prestigio de la Iglesia: sentir que los pobres la sienten como suya, sentir que la Iglesia vive una dimensión en la tierra, llamando a todos, también a los ricos, a convertirse y salvarse desde el mundo de los pobres, porque ellos son únicamente los bienaventurados.
17 DE FEBRERO DE 1980




REFLEXIÓN PERSONAL Y PUESTA EN COMÚN:

  1. “Sumergirme en las aguas”. ¿Qué necesito “lavar” en mi vida?
  2. Miro a mi alrededor y veo tantas cosas a las que me gustaría “prender fuego”. ¿Qué quemarías tú?
  3. ¿Te ha traído divisiones tu opción por Jesús? ¿Cómo las vives?

"El Reino está ya misteriosamente presente en nuestra tierra; cuando venga el Señor, se consumará su perfección". Ésta es la esperanza que nos alienta a los cristianos. Sabemos que todo esfuerzo por mejorar una sociedad, sobre todo cuando está tan metida esa injusticia y el pecado, es un esfuerzo que Dios bendice, que Dios quiere, que Dios nos exige.
24 DE MARZO DE 1980

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domingo, 19 de octubre de 2008

125. Teleoración martes 21 de Octubre

Este martes no es seguro que Bego y yo podamos estar en Satri a las 21:00. de todos modos, aquí tenéis el material basado en el evangelio del día. Podéis hacer presente al resto de la comunidad, encendiendo vuestra vela y compartiendo un ratito de oración desde vuestra casa.



Teleoración: Discipulado
. ¿Qué actitud tenemos hacia el futuro?

Lucas 12, 35-38
"La vigilancia de todos los
discípulos en la espera del Señor"

«Estén ceñidos vuestros lomos y las lámparas encendidas, y sed como hombres que esperan a que su señor vuelva de la boda, para que, en cuanto llegue y llame, al instante le abran. Dichosos los siervos, que el señor al venir encuentre despiertos: yo os aseguro que se ceñirá, los hará ponerse a la mesa y, yendo de uno a otro, les servirá. Que venga en la segunda vigilia o en la tercera, si los encuentra así, ¡dichosos de ellos!



El evangelio de hoy está conectado con el de ayer (Lucas 12, 13-21), porque si el discípulo ha aprendido la libertad de corazón con relación a los bienes materiales y “atesorar para el cielo”, es porque ha entendido que el valor mayor está en el futuro definitivo. ¿Cómo vivir esta tensión hacia el futuro?

El buen discípulo, tiene la mirada puesta en la meta. Él, con el corazón puesto en Dios (Lc 12,22-32) y en el ejercicio de la caridad (Lc 12,33-34), camina hacia la plenitud con “las cinturas ceñidas” y con “lámparas encendidas” (12,35) en el presente.

Con relación a la segunda venida del Señor, en la primitiva Iglesia (y aún hoy) hubo una gran incertidumbre. Razón por la cual hubo espacio para muchas fantasías sobre este regreso que veían como algo casi inmediato y, sobre todo, mucho descuido en la exigencias de vida, ante la evidencia de que no sucedía.

¿Qué enseñó Jesús al respecto?

La parábola “de los servidores vigilantes”, que estamos leyendo hoy, presenta al discípulo precisamente como un “servidor” que sabe esperar la llegada de su patrón. Esta parábola presenta dos momentos:
- El primero en 12,35-36, donde se describe el comportamiento de los siervos mientras esperan al amo.
- El segundo en 12,37-38, donde se describe el comportamiento del patrón con relación a los siervos que ha encontrado vigilando: él mismo se hará el servidor de cada uno de ellos.

Según la primera parte (12,35-36), la espera del Señor se hace con “los lomos (=cinturas) ceñidos” y las “lámparas encendidas”.
- Los “lomos ceñidos”. Normalmente dentro de la casa la gente andaba con la túnica suelta, sin correa; es el equivalente de estar en pijama o de ponerse ropa cómoda (no siempre para la vida social) cuando se llega a la casa después de una larga jornada. En cambio, “estar con el cinturón” era propio de quien estaba pronto para el trabajo o para un viaje (por ejemplo Ex 12,11; recordemos también que Jesús se “ciñe” para servir en la última cena).
- Las “lámparas encendidas”. Las lámparas de la casa se apagaban cuando la familia se iba a dormir (como hoy el apagar los bombillos). Por eso “lámpara encendida” es señal de actividad en la casa. Para Mt 5,16 estas lámparas son las “buenas obras” y su irradiación evangelizadora.

Con estas dos imágenes, Jesús enseña que el discípulo que sabe vivir la “espera” es aquel que sabe “vigilar”. La vigilancia es lo contrario del irse a dormir o entrar en situación de reposo. Pero el Evangelio no da sosiego, no permite descuido, no da espacio para la pereza, no tiene reposo, no tiene jubilación. “Vigilar” es estar siempre listo para la acción, es estar siempre en forma para poder vivir los requerimientos propios del Evangelio (“lomos ceñidos”) y para irradiarlos a los demás hermanos (“lámparas encendidas”):

La segunda parte de la parábola (12,37-38), el premio a aquellos que “encuentre despiertos” (12,37) y “haciendo lo que deben” (12,38) se describe con el máximo calificativo que da el evangelio: “¡Bienaventurados!”. Esto quiere decir, que en su actitud de espera, de apertura al futuro de Dios, todo hombre vive su verdadera felicidad. Y este calificativo que ennoblece el presente está seguido por un don todavía mayor en el futuro: Jesús será para él como un siervo, es decir, nos ofrece todos los dones de su servicio a lo largo de su ministerio, particularmente los de su cruz redentora y de su vida nueva en la resurrección.

La referencia a los diversos momentos de la noche (“la segunda vigilia o la tercera”) nos recuerda la importancia de la perseverancia.

Es fácil y común llegar a cansarse en este caminar, por eso: dichoso al que el Señor “lo encuentre haciendo lo que debe”.

Para cultivar la semilla de la Palabra en el corazón

1. ¿Tengo miedo del futuro? ¿Cómo lo afronto?
2. ¿Me cuesta perseverar en mis compromisos con el Señor?
3. ¿Qué me aguarda si mi corazón y mis obras están siempre en la atenta espera del Señor?

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martes, 7 de octubre de 2008

116. Teleoración martes 7 de Octubre

Os recuerdo que hoy martes estaremos en Satri Bego y yo hacia las 21:00, por si alguien quiere rezar con nosotros. Y para los que no podáis venir (algunos/as tenéis justo ahora otras prioridades), aquí tenéis el material, basado en el evangelio del día. Podéis hacer presente al resto de la comunidad, por ejemplo, encendiendo vuestra vela, y compartiendo la oración desde vuestra casa.


Teleoración: Una escuela de oración y vida en casa de Marta y María.

Lucas 10,38-42
“Una sola cosa es necesaria”
En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. Ésta tenía una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra.
Y Marta se multiplicaba para dar abasto con el servicio; hasta que se paró y dijo: "Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola con el servicio? Dile que me eche una mano."
Pero el Señor le contestó: "Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; sólo una es necesaria. María ha escogido la parte mejor, y no se la quitarán."

El solaz y el reposo que nos inspira un Jesús que tiene tiempo para compartir con sus amigas, deteniéndose en su casa en medio del viaje, sugiere una nueva atmósfera oracional para la Lectio de hoy.

Momentos como éste son importantes. A María le parecía mentira que el Maestro estuviera allí en su casa, tan cerca de ella y para ella sola. Ahora podía escuchar en silencio sus palabras de vida eterna. La vemos bien recogida a los pies del Maestro, como acostumbraban hacer los discípulos en los tiempos bíblicos.

A Marta la vemos en el fondo. Pasa de un lado para otro bien atareada. Los “muchos quehaceres” (10,40) de que habla el evangelio son las tareas domésticas, las cuales se multiplican cuando hay visita: limpieza, comida, ambientación, cuarto de huéspedes, etc. Son muchas cosas al mismo tiempo las que hay que atender, sobre todo la de la comida. En ese ir y venir se nota que Marta está tensa por agradarle a Jesús.

Hasta que Marta no resiste más y se dirige a Jesús (para que la oiga María): “Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile pues que me ayude” (10,40). La estima que Jesús siente también por Marta supondría que no le agradara verla cargar sola todo el trabajo de la casa. El “¿no te importa?” suena a reclamo e ironía.

Entonces Jesús le responde con una frase bien cargada de sentido y que abre grandes horizontes: “Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la parte buena, que no le será quitada” (10,41-42).

¿Por qué Jesús le llama la atención a Marta? Es claro que no es por el servicio, ya que él mismo habla de la importancia del servicio (ver 22,27). En la descripción de Marta se había dicho que ella estaba “atareada por muchos quehaceres” (10,40): corría de un lado para otro, hacía muchas pequeñas cosas con el tiempo bastante fragmentado. El problema es que en toda la agitación la ocupación se volvió preocupación, siendo dominada por la ansiedad y perdiendo la paz.

Lo que Jesús desaprueba no es la actividad de Marta sino su activismo. En el activismo se pierde de vista la meta, es difícil mantener la concentración, se desgastan las motivaciones y se terminan haciendo las tareas mal. Esta vida frenética –que también ocurre en algunos apostolados- es una de las características de nuestro tiempo, queremos hacer muchas cosas al mismo tiempo: estudiar y trabajar, estar en la casa y estar fuera, hablar por teléfono y ver televisión, y así muchas más.

Ocuparnos de los oficios con el corazón ansioso indica que hemos perdido el norte, que perdimos de vista lo que era esencial, que terminamos esclavos del trabajo. Esto perjudica tanto la calidad de vida como la calidad del servicio.

Para resolver esto, Jesús nos dice que la mejor manera de ser Marta es ser María. Quien cultiva el buen hábito de la reflexión, del cultivo de la vida interior en la serenidad de la oración y en atenta escucha de la Palabra, logra la capacidad de ver todo desde el punto de vista de la eternidad, purifica sus acciones, capta las prioridades. Con María se aprende la inteligente calma que ayuda a hacer todo bien e incluso a hacer más de lo esperado.

Pero no se pueden separar las dos, por algo son hermanas. La escucha contemplativa debe llevar al compromiso y la actividad debe partir de la escucha atenta del querer del Señor. Como dice el Cardenal Martini: “Para servir el Reino hay que servir primero al Rey”. Si no, seguramente haremos muchas cosas que consideramos “servicio” al Señor, ¿Pero era eso lo que él quería que hiciéramos?

En fin, lo mejor y más completo es tener las manos de Marta pero con el corazón de Maria. Hay que sacar tiempo –y tiempo de calidad- para la escucha del Maestro, para reencontrarnos con nuestro centro, para considerar los motivos de lo que hacemos, para estar en contacto nuestro ser profundo y con Dios que nos habita allí dentro. Las palabras del Maestro serán nuestra guía en el viaje interior. Si bien hay muchas cosas “urgentes” para hacer, esto es lo verdaderamente “necesario”.


Cultivemos la semilla de la Palabra en lo profundo del corazón

Nos planteamos ahora las siguientes preguntas:

1. ¿Cómo me ven los demás al respecto? ¿Qué espacio de mi tiempo dedico dialogar con Jesús, a escucharlo? ¿Podría dedicarle aún más?

2. ¿Con las personas con las cuales convivo, qué momentos dedicamos para estar como María a los pies de Jesús escuchándolo? ¿Será que le dedicamos poquísimo tiempo mientras que para nuestros quehaceres dedicamos todo el día o casi todo el día? ¿En qué podemos mejorar?

3. “Una sola cosa es necesaria”, le dijo Jesús a Marta. ¿Cuál es? ¿Y para mí qué es lo único necesario: el trabajo, el dinero, la salud, mi familia, Dios...? ¿Será que el Señor me pide que cambie mi escala de valores? ¿Cómo lo haré?

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miércoles, 1 de octubre de 2008

114. Como velas de colores

Ayer comenzamos el curso con nuestra primera reunión. Antes de empezar, la verdad, ya hemos trabajado bastante: todo un fin de semana intensivo de planificaciones, calendarios, compromisos, listas de actividades... Todo muy importante, pero que puede hacernos perder de vista lo esencial.

Como guía para no perdernos en todo eso, una magnífica oración de Patxi Loidi que ya hemos usado en alguna ocasión.
También pongo una imagen de velas de colores, como las que os regalé en Becerril (Juan Carlos, tengo una para tí...). Para mí es una buena imagen de la comunidad. Cada uno de un color, pero todos participando de la misma llama.

"Una comunidad dice mucho cuando es de Jesús.
Cuando habla de Jesús y no de sus reuniones.

Cuando anuncia a Jesús y no se anuncia a sí misma.

Cuando se gloría de Jesús y no de sus méritos.

Cuando se reúne en torno de Jesús y no en torno de sus problemas.

Cuando se extiende para Jesús y no para sí misma.

Cuando se apoya en Jesús y no en su propia fuerza.

Cuando vive de Jesús y no vive de sí misma.

Una comunidad dice mucho cuando es de Jesús.


Una comunidad dice poco cuando habla de sí misma.

Cuando comunica sus propios méritos.

Cuando anuncia sus reuniones.
Cuando da testimonio de sus compromisos.

Cuando se gloría de sus valores.

Cuando se extiende en provecho propio.

Cuando vive para sí misma.

Cuando se apoya en sus fuerzas.

Una comunidad dice poco cuando habla de sí misma.

Una comunidad no se tambalea por las fallas, sino por la falta de fe.

No se debilita por los pecados, sino por la ausencia de Jesús.

No se rompe por las tensiones, sino por olvido de Jesús.

No se queda pequeña por carencia de valores,
sino porque Jesús dentro de ella es pequeño.

No se ahoga por falta de aire fresco, sino por asfixia de Jesús.


Una comunidad es fuerte cuando Jesús dentro de ella es fuerte.

Una comunidad pesa cuando Jesús dentro de ella tiene peso.

Una comunidad marcha unida cuando Jesús está en medio.

Una comunidad se extiende cuando extiende a Jesús.

Una comunidad vive cuando vive Jesús.

UNA COMUNIDAD CONVENCE Y LLENA
CUANDO ES LA COMUNIDAD DE JESÚS
."

Ojalá que nosotros sepamos ser justo eso, comunidad de Jesús

Por cierto, que a estas velas, aunque no se nota mucho, las llamas se las he puesto yo... A nosotros, es Jesús quien tiene que hacerlo... Un abrazo.

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domingo, 10 de agosto de 2008

105. De regreso de Nanclares

Bueno, ahora que estaréis sentados delante de la tele viendo los juegos olímpicos, sólo una entradita para contaros que ya terminamos nuestro retiro en Nanclares, con los Menesianos. En realidad hemos estado "retirados" sólo Antonio y yo, Bego ha estado con Luis...

La semana ha estado muy bien, José Luis Elorza nos ha gustado mucho. Por lo que dice Antonio, la cosa iba más o menos de personalización, no muy diferente a lo que hace Garrido. Elorza me ha gustado mucho a nivel personal, muy próximo y muy atinado en las charlas. Y los hermanos, tan acogedores como siempre (desde aquí mil gracias a Justino, en representación de todos). Por si fuera poco, Antonio y yo hemos aprovechado cada día también para correr: ejercicio físico además del espiritual... Y, como de costumbre, sin fotos, así que pongo una del imponente edificio.

En resumen, muy contentos. Cuando tenga tiempo intentaré contar un poco más de qué ha ido el retiro, a partir de mis notas y de las fotocopias que se han repartido.
Yo me he vuelto para Madrid (previo paso por Castro para pasar con Bibi nuestro décimo aniversario), y Bego, con Antonio y Luis, salieron para Galicia.
No os tengo localizados a todos, así que lo paséis muy bien por donde andéis. Como muy tarde, nos vemos el día 22.
Julio

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miércoles, 14 de mayo de 2008

93. Agua viva...

En las últimas semanas he visitado (deliberadamente, para poder verlas en todo su esplendor después de lo que ha llovido) varias cascadas y chorreras, todas en la Comunidad de Madrid.
Dicen que en las proximidades de una cascada (o junto a un mar embravecido, o después de una fuerte tormenta) la atmósfera se carga de iones negativos, que son favorables para la salud y el estado de ánimo. Si uno hace caso, es casi una panacea. Yo no puedo atestiguar todo esto, sólo la sensación de paz y relajación, de alegría y optimismo que a mí personalmente que invade cuando me siento a contemplar el agua que cae a borbotones.

Se me ha ocurrido que quizás también sean buenos sitios para orar... Quizás ese aire ionizado nos predisponga también a abrirnos mejor al Padre, a estar más atentos al susurro del Espíritu en nuestro interior mientras nos azota el rostro una neblina de gotitas minúsculas arrastradas por el viento...

Debo confesar que nunca he rezado al pie de una cascada, sencillamente nunca se me había ocurrido. Pero de momento, hacerlo de forma virtual tampoco es mala idea. Así que os propongo a continuación un ratito de oración, y os ofrezco varias fotos de algunas de las cascadas que he visto: Purgatorio (en Rascafría), Somosierra, San Mamés, y de alguna otra más, como el Salto del Nervión, la de Gujuli...

Os propongo que ampliéis la foto que os guste más, pero en una ventana o pestaña aparte (con el botón derecho del ratón), para que mientras, si queréis, podáis escuchar "Agua, lávame", de Brotes de Olivo, pulsando en el botón del reproductor:




O si preferís, una grabación del sonido de una cascada real:



Jn 4, 13-14:

“Jesús le respondió: “Todo el que beba de esta agua volverá a tener sed; pero el que beba del agua que yo le dé, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le de se convertirá en él en fuente de agua que brota para la vida eterna”


Oración:

Tengo miedo a decirte sí, Señor.
Tengo miedo a beber en tu fuente,
¿Donde me llevarás?
Tengo miedo a firmarte una hoja en blanco.
Tengo miedo a decirte un Sí

que reclama otros Síes.
Y no obstante no hallo la paz.
Tengo sed... mucha sed, y tú me ofreces
el agua que brota hasta la vida eterna.
Igual que la Samaritana tengo sed, Señor...
mucha sed.
Pero estoy bebiendo en fuentes
que no me la apagan.
Tengo sed de paz,
sed de libertad,
sed de felicidad,
Tengo sed de ser amado, valorado, perdonado.
¡¡Tengo sed de Ti, Jesús,
fuente pura de agua viva...!!

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92. Oración con Pentecostés

El lunes pasado aprovechamos para reunirnos con la Comunidad de Pentecostés, hermana nuestra en Satri, para orar todos juntos un poquito. La fecha era, desde luego, muy apropiada, y la oración comunitaria giró alrededor del Espíritu y de los Siete Dones. Luego tuvimos un rato muy agradable y cálido para compartir, que todos disfrutamos.
Esta es la canción de Ixcís, "Como Sal y Luz", que pusimos para ambientar y motivar en varios momentos de la oración:



La oración consistió en una sencilla dinámica a partir de los Siete Dones del Espíritu. Para cada uno hicimos un gesto después de una breve introducción, y finalmente cada una de las peticiones que incluyo a continuación, por si os sirve recordarlas:

Sabiduría: Roguemos para que seamos sabiduría y sal de la tierra. Que nuestra sal de cristianos no se vuelve sosa, porque entonces no sirve para nada. Danos, Señor, el don de la sabiduría.

Entendimiento: Ilumina, Señor, nuestro corazón, para que sepa­mos descubrir tu voluntad y el camino de nuestra vocación. Queremos ser luz
para los demás y llevar la luz del Evangelio a todo el mundo.

Consejo: Te pedimos por toda la Iglesia, los sacerdotes, los religiosos, y en especial los laicos. Que vivan con fidelidad su vocación siguiendo los consejos evangélicos y siendo ejemplo tuyo en la sociedad de hoy.

Fortaleza: Señor, tú dijiste: "El que quiera seguirme, que cargue con su cruz y me siga". Aquí estamos, dispuestos a hacer tu voluntad. Pero que tu Espíritu nos ayude en nuestras debilidades.

Ciencia: Que todos los que se dedican a la investigación y a la enseñanza lo hagan para el verdadero progreso de la humani­dad. Que también haya jóvenes dispuestos a dar a conocer lo que supera toda ciencia: el amor de Dios revelado en Jesucristo.

Piedad: Espíritu Santo, Maestro interior enséñanos a orar. Te
pedimos por las vocaciones contemplativas, que son como el corazón de la
Iglesia, oculto y en el interior, pero necesario para su vitalidad.

Temor de Dios: Señor, ayúdanos a vivir una vida entregada al servicio de los demás, limpia en nuestras costumbres y fiel a tu voluntad, según los Mandamientos y el espíritu de las Bienaventuranzas.


Y estas son algunas fotos que hizo Alba (¡gracias!):






Al final nos quedamos con la sensación de que habría que fomentar estos encuentros, e incluso extenderlos a todas las comunidades de Satri, para que tuviéramos un marco en el que encontrarnos una o dos veces al año.

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martes, 11 de marzo de 2008

73. Oración en Guadalupe

Tal como nos había anunciado Arantxa (y también desde el blog de Encomún, el viernes pasado se celebró en la Parroquia de Guadalupe una oración, con el lema siguiente:
"Oración por la diversidad en la Iglesia.
Testigos de Evangelio y esperanza, constructores de Iglesia abierta".
Después de algunas dudas, Bego y yo nos animamos a ir, y con Bego muchos de los chicos de su grupo (Ruth, César, Cristina, Ricardo...) e incluso Julia.
Llegamos un poco tarde, pero la oración mereció la pena.
La idea de fondo era la de rezar por una Iglesia Samaritana y de carácter abierto, a partir del texto de la parábola del Buen Samaritano.
Hubo una proyección sobre "Los despojados de nuestra sociedad" seguida de un silencio orante, puesta en común por grupos sobre el tema "Y nosotros, como Iglesia, a quién estamos negando nuestra ayuda", varios cantos y lecturas del Evangelio e incluso algo de danza contemplativa (muy sencillita).

Apunto aquí el texto de un canto muy bonito (el original es de Brotes de Olivo: candidato al blog):

"Hazme ver con claridad
que el mundo necesita de mí
más de lo que estoy dispuesto a dar,
más de lo que quiero entrar yo en Tí.
Y Tú me dices: "¡Ven a mí!"
y yo, en verdad, no quiero ir..."


Terminamos rezando un Credo: "Creo en la Iglesia Samaritana", un texto muy hermoso pero un poco más largo, que si tengo tiempo también transcribiré.

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miércoles, 27 de febrero de 2008

62. Jesús y la Samaritana

Aunque ha pasado ya el 3er. domingo de Cuaresma, quiero poner aquí algo del material que envió Bego sobre esta escena tan intensa y tan rica.

"En aquel tiempo, llegó Jesús a un pueblo de Samaria llamado Sicar, cerca del campo que dio Jacob a su hijo José; allí estaba el manantial de Jacob. Jesús, cansado del camino, estaba allí sentado junto al manantial. Era alrededor del mediodía. Llega una mujer de Samaria a sacar agua, y Jesús le dice: "Dame de beber." Sus discípulos se habían ido al pueblo a comprar comida. La samaritana le dice: "¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?" Porque los judíos no se tratan con los samaritanos. Jesús le contestó: "Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, le pedirías tú, y él te daría agua viva." La mujer le dice: "Señor, si no tienes cubo, y el pozo es hondo, ¿de dónde sacas el agua viva?; ¿eres tú más que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, y de él bebieron él y sus hijos y sus ganados?" Jesús le contestó: "El que bebe de esta agua vuelve a tener sed; pero el que beba del agua que yo le daré nunca más tendrá sed: el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna." La mujer le dice: "Señor, dame esa agua: así no tendré más sed, ni tendré que venir aquí a sacarla."
[Él le dice: "Anda, llama a tu marido y vuelve." La mujer le contesta: "No tengo marido." Jesús le dice: "Tienes razón, que no tienes marido: has tenido ya cinco, y el de ahora no es tu marido. En eso has dicho la verdad."
La mujer le dice: "Señor,] veo que tú eres un profeta. Nuestros padres dieron culto en este monte, y vosotros decís que el sitio donde se debe dar culto está en Jerusalén." Jesús le dice: "Créeme, mujer: se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén daréis culto al Padre. Vosotros dais culto a uno que no conocéis; nosotros adoramos a uno que conocemos, porque la salvación viene de los judíos. Pero se acerca la hora, ya está aquí, en que los que quieran dar culto verdadero adorarán al Padre en espíritu y verdad, porque el Padre desea que le den culto así. Dios es espíritu, y los que le dan culto deben hacerlo en espíritu y verdad." La mujer le dice: "Sé que va a venir el Mesías, el Cristo; cuando venga, él nos lo dirá todo." Jesús le dice: "Soy yo, el que habla contigo."
[En esto llegaron sus discípulos y se extrañaban de que estuviera hablando con una mujer, aunque ninguno le dijo: "¿Qué le preguntas o de qué le hablas?" La mujer entonces dejó su cántaro, se fue al pueblo y dijo a la gente: "Venid a ver un hombre que me ha dicho todo lo que ha hecho; ¿será éste el Mesías?" Salieron del pueblo y se pusieron en camino adonde estaba él. " (Jn 4, 5-35)


Señor Jesús,
Tú has llegado a lo más hondo
del corazón de esa Samaritana,
y la ayudaste a encontrarse a sí misma,
para darse cuenta de su situación
y así buscarte a Ti,
como el que transformas y vivificas,
como el que llenas los corazones,
como el que das vida y vida en abundancia.
Por eso, Señor,
te pedimos que también nos ayudes a nosotros,
a encontrarnos a nosotros mismos,
a mirarnos con tus ojos, con tu corazón,
y así darnos cuenta de lo que estamos viviendo,
para dejar todo lo que nos aleja de Ti,
para buscarte a Ti de todo corazón,
para que Tú nos hagas sentir tu presencia viva,
y así te sigamos,
viviendo como quieres y esperas de nosotros.
Danos, Señor, la gracia de sentir tu amor
y experimentar tu misericordia,
inúndanos de tu presencia
y danos la gracia
de ser transformados y vivificados por Ti.
Que así sea.

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miércoles, 16 de enero de 2008

40. Cuaderno Cuaresma 2008 de SED

SED (Solidaridad, Educación y Desarrollo), la ONG de los Maristas, ya ha publicado on-line, como hace todos los años, su estupendo cuaderno Cuaresma 2008.
Quizás ya los conozcáis, yo he fotocopiado alguna hoja de los cuadernos de otros años para alguna oración. Es muy buen material para oración y reflexión, tanto personal como comunitaria. Tiene una hoja (dos caras) por cada día de la Cuaresma, con el evangelio, alguna ilustración, una reflexión, un par de oraciones y algún otro comentario breve.
Este año se titula Camino, Verdad y Vida. Centrados en la solidaridad, los textos están focalizados en los Derechos Humanos y, en concreto, en los Derechos de la Infancia, en sintonía con la campaña 2008 de SED, Salud Infantil: ¡Nos jugamos la vida!.

Y, como novedad importante, este año incluye también materiales para la Pascua.
Ojalá que os sirva.

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